Notas
CRÓNICA EXCLUSIVA

Sensacones de Carnaval


04/02/2005

Vistas : 1970

RECORDAR


Febrero es el mes marca a fuego en los calendarios el inicio del carnaval. Se puede sentir un resurgimiento de esta fiesta que algunos la creen pagana y se vive como pocas en todo el mundo. Particularmente en la Argentina, cada ciudad del país, lo celebra a su modo, con su gente, con sus alegrías y olvidando penas y malos tragos. En cada región el mismo festejo adquiere distintos matices que los destacan entre sí.
 
Vivencias del norte que llegan al asfalto. La cultura permanece casi intacta y por suerte existen lugares donde se puede recrear el momento de la llegada del carnaval y todo lo que él implica. Algo de esto sucedió en La Paila, el pasado jueves 3 de febrero de 2005.
 
Las encargadas de recrear esos magníficos momentos de algarabía y felicidad, fueron Las Warmis Cantoras, siempre con sus infaltables cajas en mano, que supieron hacer un topamiento de comadres frente al público porteño. Papel picado, harina, algunos frutos que la tierra dio a lo largo del año. Todo estaba ambientado para hacernos viajar al norte argentino.
 
Al respecto, Eva Bustamante, una de las Warmis comenta: “para el canto con caja esto es muy importante porque de alguna manera, más allá de que a veces se cuestiona de si es pagano o no, la cuestión del carnaval, está muy ligada a la religión. Porque también hoy como viste que hicimos un topamiento de comadres y después vino el carnaval, en los lugares por donde anduvimos, como en este caso Tucumán, estaba la bendición del cura, por lo que no es una cosa tan pagana como creen algunos. El tema del carnaval es una cosa que se suelta en todo el mundo y el diablo anda por ahí, que se le mete en el cuerpo y es un poco la alegría que no debe perder el pueblo. Son tres o cuatro días, o más, y es muy importante también para mantenernos vivos. También para mantener viva a la cultura, porque es parte de nuestra cultura. Entonces no lo podemos negar. La fecha del carnaval y previo al carnaval, también como en este caso, el jueves pasado fue el topamiento de compadres que tiene mucha influencia en el noroeste”.
 
Las Warmis Cantoras son: Susana Maderal, Inés Altamiranda y Eva Bustamante. Hace ya mucho tiempo que vienen trabajando con el canto con caja, algo que no es sencillo y una expresión que se hunde en lo más profundo de las almas que las escuchan. “Por suerte se están revalorizando bastante todas las culturas tradicionales. Esto que se hace aquí y Valentín Chocobar, la semana pasada hizo el encuentro de compadres y ahora con esto del topamiento de comadres, se va a hacer el desentierro del carnaval y luego el entierro. La gente se interesa muchísimo por esto, viene y quiere saber. Hace preguntas. Es muy lindo”, expresa Susana Maderal.
 
Las Warmis Cantoras acaban de editar el disco “Vidalas de mi querencia”. Las cantoras han elegido dedicar esas vidalas a la tierra agrietada por el calor, la tierra de sus ancestros de rostros curtidos, a sus montes y salitrales. El sabor del mistol y del piquillín. Y sobre todo a los santiagueños que ya sea dentro o fuera de su provincia siguen guardando en sus corazones el dulzor de las vidalas.
 
“Están grabadas en quechua y en castellano. Solamente vidalas santiagueñas, que hay muchísimas. Algunas las recopilamos nosotros y otras otros autores, pero por lo general son anónimas y algunas tienen autor”, cuenta Maderal acerca de las vidalas. No es un disco que se considere comercial. La producción es independiente y a la pregunta si cuesta armar un material independiente, Susana Maderal comenta: “Sí, por supuesto. A nosotros, que somos músicos independientes y que no tenemos el apoyo de nadie nos cuesta. Pero lo pudimos hacer y ahora con mucha alegría vemos que tiene bastante aceptación”. Hace poco anduvieron por Cosquín, y tuvieron oportunidad de subir al escenario mayor: “realmente era la primera vez que estábamos en Cosquín y no habíamos estado anteriormente. Tuvimos un buen recibimiento. En las peñas no estuvimos porque fuimos muy poquito tiempo”.
 
El canto con caja siempre estuvo latente, tal vez no muy difundido, pero ha resurgido en estos últimos tiempos, ¿puede ser?: “yo pienso que sí. Un poco fue por lo de Mariana Carrizo que realmente ahora la gente le está dando un poco más de importancia. Incluso estuvieron los santiagueños Suárez – Palomo. Lástima que hicieron una sola vidala, pero por lo menos hicieron algo para demostrar lo que es una vidala en dúo de hombres cantando”, comenta la santiagueña Altamiranda y agrega: “Voy seguido a Santiago del Estero. Ahora estamos pensando en ir a un festival vidalero que se hace en Fernández. Traemos muchísimo material de allí. Tenemos muchísimo para hacer. Este compacto que hicimos ahora nos costó muchísimo seleccionarlas, porque había tantas que las querés hacer todas y no podés”.
 
“Vidalas de mi querencia” es un disco para escuchar y para entender gran parte de la historia de Santiago del Estero. El estudio del folklore por parte de Las Warmis es continuo y lo importante es poder llegar a plasmar en un disco los conocimientos que no fueron adquiridos de manera simple ni tampoco de un día para el otro. Inés Altamiranda concluye y aconseja a los jóvenes que ingresan al folklore: “por la puerta que tienen que entrar es estudiando un poco lo que es el folklore. No es sólo agarrar una guitarra y ponerse a cantar. Tienen que estudiar la historia del folklore”.
 
Encuentro de compadres y experiencias de carnaval
Valentín Chocobar, un bagualero nacido en Cafayate, en el norte salteño, tuvo la oportunidad de recrear hace poco, en el mismo lugar de Palermo, el encuentro de compadres y de él recuerda: “junto a Mauro Álvarez Prado que es un coplero jujeño y con Elín Aguilar que es una coplera también de Jujuy, hicimos la representación del encuentro de compadres. Que dos semanas antes de que empiece el carnaval en el norte, los compadres acostumbran a visitar a sus respectivos compadres. En el norte hay diferentes sistemas de padrinazgo. Los padrinos de alguien tiene como ahijados a miembros de otras familias y etcétera. También se usa acá. Después están los padres de los novios que también se les suele llamar compadres o comadres, y otras formas con respecto a organizaciones de fiestas. Hay diversas formas donde participan y nacen padrinazgos. El jueves pasado los compadres se visitan y comienzan a festejar así el carnaval. Comienzan ofreciéndose cosas, choclos, cosas que se cosechan. Se visitan y se regalan cosas. Se los agasaja, se comienza a sacar la caja y a cantar coplas y bueno, después viene el encuentro de comadres y el sábado de carnaval. Martes de cacharpaya y seguimos...”.

Privilegiado por haber nacido en Cafayate, Chocobar nos cuenta de los carnavales de su infancia: “en Cafayate, es algo diferente a lo que es el carnaval de la Quebrada. Por lo menos, por lo que yo viví y que me cuentan de cómo es más arriba, en Jujuy, que es bastante diferente y con muchas coincidencias a la vez. Yo me acuerdo que en mi infancia, el carnaval se organizaba en las afueras del pueblo, donde se organizaban las carpas. Un lugar, un descampado donde los aspirantes a carperos se inscribían y todos armaban las carpas con cañas tejidas. Cantinas. Que nosotros le llamamos carpas y que en Amaicha o en Tafí se llaman pascanas. Ahí se servían comidas y bebidas, donde se dejaba siempre un patio grande y abierto, donde llegaban toda la paisanada de a caballo y donde se hacían las pechadas. A su vez, las entradas a las carpas no es que tenían una puerta sino que era y tenían una entrada completamente abierta, pero adelante tenían los famosos guarda patios, que se nombra en algunas zambas viejas. El guarda patios es una especie de protección para que los caballos no pasen de largo para adentro, y estar donde están las personas. Entonces ahí se ponían los caballos y hacían el juego de las pechadas que cada vez se ve men


Comentarios

Registrarse



Ingreso de usuarios