Notas
ENTREVISTA

“HACE FALTA MUCHO MÁS QUE UNA CANCIÓN PARA CAMBIAR LAS COSAS”


28/10/2008

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RECORDAR


El viernes 31 de octubre el dúo formado por Roberto Cantos y Julio Paz presentará Taquetuyoj en el Teatro Ópera. En esta charla cuentan cómo será el show, hablan del disco y de su peña en Cosquín.

¿Qué los motivó a abrir el disco con una canción como “Desmonte”?

Roberto: En el tema del desmonte, sobre todo en Santiago del Estero, a partir del furor de la soja transgénica y de la cotización de los campos, ha habido una arrasada tremenda.

Santiago hoy es la cuarta productora de soja, práctimente no hay montes o se ha desmontado un altísimo porcentaje del suelo. Por supuesto, uno habla del desmonte y también habla de la gente que estaba viviendo ahí hace miles de años, que también ha sido arrasada y sacada a patadas de su lugar, con legislaciones poco eficientes, poco adecuadas. Entonces pasa lo de siempre: el más poderoso arrasa contra el menos poderoso. Y eso es muy representativo de muchas cosas que pasan y muy significativo para nosotros.

El tema de abrir el disco: nosotros no solemos tener estrategias en cuanto al orden o ese tipo de cosas. Pero es una canción que, como es propia, es nuestra forma de decir por nuestra propia boca lo que sentimos respecto de ese tema. Y, por supuesto, para contagiar a la gente, para que la gente sienta y sepa también.

¿En algún momento pensaron que su canción podía modificar esa legislación poco adecuada?

Roberto: Bueno, uno no es tan pretencioso. Las canciones no producen grandes cambios. Detrás de los grandes cambios siempre hay una canción que los representa. Una canción es una forma de decir algo o una forma de sentir algo. Ojalá produzca cambios, pero lo que más nos interesa a nosotros cuando cantamos es comunicarnos con la gente a través de esa canción. O sea, para que los cambios se den en serio hace falta mucho más que una canción. Tal vez la canción ayude, pero hace falta mucho más: hace falta decisión política, una verdadera intención por el bien común, que no hay.

¿Cómo nació el tema  “Taquetuyoj”?

Roberto: Es una historia muy linda. Taquetuyoj es un lugar, está en las salinas de Santiago –entre Córdoba y Santiago-. Nosotros hemos pasado miles de veces y hace un año se hizo un festival de las teleras, de las tejedoras. Es un lugar muy inhósspito. Taquetuyoj en quichua quiere decir “grupito de árboles”. La participación en este festival y el encuentro con las teleras ha sido una cosa muy fuerte. El descubrir a estas mujeres tremendas, que se sustentan con un trabajo que tiene que ver con el paisaje al que uno le ha cantado siempre es muy fuerte. De ahí el nombre del disco y que tenemos una relación muy fuerte con ellas. Son nuetras amigas.

¿Se sienten a contramano hablando de una telera, al trabajo manual, al paisaje, en una época donde esto pareciera no tener importancia?

Roberto:
Me parece que nosotros somos parte de un redimensionamiento. Hay mucha gente que está interesada en que la cosa cambie, que tiene otra mirada. Nosotros, que somos gente común formamos parte de este pensamiento, de una vuelta a la cosa más natural, más cruda digamos.

Julio: Yo pienso que, más allá de los intereses que hay, que hace a esta corriente fuerte de abasallar el medio ambiente y de la industrialización, hay una gran cantidad de gente que apunta a la cosa ecologista, ambientalista, a la cosa manual, a la cosa cercana, al respeto por los seres que convivimos, al amor a los hijos, a lo que vaya a venir después. Porque también es una cuestión de lo que vaya a venir después: no dejar un páramo por amarrocar tres mangos. Destruir el planeta, abasallar otros seres es muy groso, muy groso. Creo que, la persona que lo hace es ignorante de todo lo que se detruye, que no es solamente sacar los árboles, es seguir generando el atropello brutal a otros seres con los que convivimos. Es dejar esta cosa desolada a nuestros hijos. Yo tengo un hijo de nueve años y sé que cundo el loco tenga treinta no va a poder disfrutar del monte.

¿Cómo se preparan para tocar en la calle Corrientes,  como adaptan un espacio tan grande a un show que se caracteriza por ser más íntimo, de entrecasa?

Julio:
Eso lo hace naturalmente la gente, las canciones. Se establece el código con la gente. La idea es plantear al disco. Nunca ha sido lo nuestro el show, al contrario, si vamos a poner una escenografía va a ser para acercanos y no para ponernos como artistas lejanos, intocables. Si ponemos algo escenográficamente va a ser para empujarnos más hacia la gente.

Aparte de cuestiones ejecutivas y técnicas, no nos moviliza ninguna cosa más de las que nos movilizaría hacerlo en otro teatro.

Hacer el Ópera es un bardo porque se manejan otros números.

Roberto: No tenemos esa mirada de la calle Corrientes, porque es muy porteño eso. Es un teatro inmenso, muy importante, pero el teatro Alberdi de Tucumán tmbién es inmenso y es importante. Nosotros tenemos nuestra serie de laburos en todo el país, en todo el interior y en Buenos Aires.

¿Habrá invitados?

Roberto: Me parece que no. No lo hemos pensado. Vamos a tocar el disco.

Su peña en Cosquín es una de las más convocantes

Roberto: Es un espacio que nos ha sobrepasado y que está armado por todos los músicos y la gente que va. Es una cosa muy plural y un compromiso. Ya no nos podemos plantear si la queremos hacer o no: tiene que estar. Es un comprmiso tremendo y que nos encanta.

Julio: Cómo será que hasta los que no querían que se haga, al año siguiente vinieron corriendo para que la hagamos. No eran enemigos, pero sí había un contraste, intereses distintos. Cuando no se hizo, faltaron otras peñas más y ese espacio al no estar, le marcaron esa necesidad de que estén las peñas. Por suerte hay aires nuevos y gente nueva en Cosquín.


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