Notas
CRÓNICA EXCLUSIVA


23/06/2008

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RECORDAR


Es la primera vez que se juntan para hacer un espectáculo en conjunto. “Cantores” es una propuesta inédita que se repetirá  en Torquato Tasso los próximos tres jueves. Un delicioso repertorio de zambas, chamamés, chacareras, huaynos y carnavalitos interpretados por dos artistas unidos por el folklore. 

Existen personas talentosas, ¡eso no hay duda! Y cuando ellos se juntan al punto de enfrentarse cara a cara, todo parece posible. Sus voces y guitarras se entrelazan contagiados por un vínculo tan fuerte y tan cercano como es la música. Entonces, se redescubren y esa química trasladada al escenario hace del encuentro un intercambio inédito.

El jujeño Bruno Arias canta al lado de una grande, que legitima su carrera como artista y le fortalece los pasos. Para la correntina Teresa Parodi significa un acercamiento a los jóvenes, quienes necesitan a alguien con su compromiso y forma de decir las cosas.

Para ambos, esta nueva experiencia de aprender canciones es un desafío y se llama “Cantores”. Un espectáculo que durante los jueves 26 de junio, 3 y 10 de julio es digno de acompañar en el Centro Cultural Torquato Tasso, que desde hace un tiempo viene realizando -dentro y fuera del folklore- recitales con características irrepetibles como esta.

“Cantores”, que tuvo su debut el pasado jueves, propone la recreación de obras de otros autores y nuevas versiones de canciones propias. Así, las dos historias se juntan, y con estilos diferentes bien marcados, van cediendo o tomando el protagonismo según corresponda, logrando perpetuar un agradable clima de celebración para la música popular.

“Buenas noches, con Bruno estamos muy felices de juntarnos. Él es un artista nuevo, como se dice, que tomó los caminos de los grandes poetas”, así saludó Parodi al público, con gestos de comodidad, luego de interpretar con el jujeño “Caminito”, de Fernando Barrientos.

Inmediatamente después, el ping-pong de interpretaciones lo abrió Teresa Parodi con “El otro país”, que lo entregó sola, mientras que su compañero emocionado intentaba caer en la cuenta de lo que estaba viviendo. Él aprovechó para recordar que ese día se estaba cumpliendo el primer aniversario de la muerte de Ricardo Vilca, a quien homenajeó con las estrofas de “Quebrada de sol y luna”.

El dueto volvió con una composición de Alfredo Zitarrosa llamada “El violín de Becho” y “La inesperada”, una zamba inédita escrita por Teresa, donde Bruno se dio el gusto de ponerle el título.

Luego de un intervalo, llegarían más clásicos de la correntina. Juntos acariciaron “Pedro canoero” y, ella, “Oración del remanso”, de Jorge Fandermole, y “Bajo el sauce solo”, de Castilla y Valladares.

Era nuevamente el turno del jujeño, para presentar el estreno “Ronco suspiros del viento”, letra de Dora Gómez y música de él, y “Zamba de los mineros”, de Cuchi Leguizamón.

También cantaron “La Celedonia Batista”, de Parodi, “El ángel de la bicicleta”, de Léon Gieco y “Celador de sueños”, en una hermosa versión del tema del dúo Orozco-Barrientos.

Ya era tiempo de darle un final a este fabuloso vínculo que dio verdaderos frutos. Pero antes, todos debían entonar en unísono el feliz cumpleaños para Bruno Arias, quien esa noche tenía varios motivos para festejar. “La canción es urgente” y el bis “Como la cigarra”, dejaron bien claro que, cuando las cosas se hacen con el corazón y los sentimientos a flor de piel, se pueden lograr cosas maravillosas, como estas.


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