Notas
ENTREVISTA

“Hay que escuchar a nuestros mayores”


14/01/2008

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RECORDAR


El santafecino que abrirá el Festival de Cosquín de este año, reflexiona sobre la importancia de difundir a los maestros de nuestro folklore. Además, habla de su disco “Emociones”, recuerda a Tamara Castro y asegura que le gustaría producir a otros artistas. El tiempo, para Leandro es un valor. Demuestra el camino recorrido, dice. Por eso, en sus discos, busca un equilibrio entre sus composiciones y las de los padres de nuestra música; y “Emociones”, su último trabajo, no es la excepción. Este violinista, Consagración 2007 en Cosquín, abrirá el Festival en su próxima edición. Dice que no trabaja para los premios, pero que son un orgullo y un motivo para agradecer. Quería hacer historia en el folklore, y lo está logrando. En su último disco hay 5 temas de su autoría. El resto de las canciones son emblemáticas... Creo que la intención, cuando me senté a diagramar la columna vertebral del disco, es tener presente a nuestros mayores. Siempre lo ha hecho en mis discos. “Emociones” no fue la excepción. Van a escuchar clásicos de Ariel Ramírez y Tejada Gómez, Los hermanos Ábalos, Leo Dan, Onofre Paz y Ferreira, Agustín Carabajal. Por lo general, no grabo canciones de autores nuevos, porque para nuevo estoy yo. Entonces edito mis canciones. En este caso, tengo algunos coautores de lujo -como Juan Carlos Carabajal, Miguel Ángel Morelli- que aportan muchísimo de su talento a la creación y a esta faceta nueva que estoy disfrutando. Como cantautor, compone muchas canciones. ¿Por qué eligió sólo cinco para este disco?, ¿Piensa en hacer un disco de canciones propias? No. En la vida me gusta siempre el equilibrio, me parece que está bueno. Tener un porcentaje en la balanza: mis canciones, pero también de nuestros mayores. Me parece que está bueno mostrarlo a la generación mía. Por ejemplo, los chicos de 16 años van a descubrir “Santiago querido” , que fue un éxito increíble en la época de mis abuelos. Quizá muchos de esos chicos van a descubrir esa canción en una versión hecha en huayno por mí, por ejemplo. Me parece que esa misión, ese compromiso es lindo. Me parece bárbaro tratar de que estas canciones no se queden congeladas. Mi intención es tener siempre presentes a nuestros mayores, por esa razón siempre el equilibrio. Quiere reavivar las raíces, que no queden dormidas... Sí; y difundir a los increíbles autores y compositores que tenemos en nuestro país. Trabajó con Tamara Castro desde 1997 a 2001. Tenía tan sólo 20 años cuando comenzó a desempeñarse como su director musical. ¿Cómo vivió eso entonces y qué recuerdos tiene de ella? Cuando entré a trabajar con ella, no tenía ni banda. Tenía un proyecto de disco y no estaba difundida. Estaban rearmando la estructura que iba a salir a defender la propuesta de Tamara. Yo viví todo el proceso de crecimiento, de evolución. Realmente, una experiencia única, inolvidable. Un aporte de ella increíble a mi carrera. Porque cuando tomé la decisión de ser solista, ella vino a apoyarme en cada presentación importante, vino a ponerme el hombro y estar conmigo. Ella grabó un tema con usted en su primer disco... Grabó una canción. También Sixto Palavecino, Jorge Herrera. Varios artistas grabaron en ese disco, me ayudaron al primer empujoncito, el primer paso. El proceso con Tamara lo ayudó a madurar para su primer disco, que fue recién en 2001, justo cuando se desvinculó de la banda... Exactamente. Fue en medio de la crisis de nuestro país, en diciembre de 2001. Tuve un contrato con una disquera que duró una semana. Supongamos que el valor del disco iba a ser de un peso. En dos semanas fue de cuatro. Sumado a la inestabilidad de nuestra gente y de todo en el país. Arranqué con el pie izquierdo, pero después nos fuimos acomodando. Recién en 2003 pude sacar mi primer disco que fue “Al país”, que fue mi segundo disco porque se transformó en independiente ese disco. Y viene “Donde mueren las palabras”. Después en 2005 llega “Latidos”, a principios de 2007 “Por la misma huella” –el disco que hacemos en yunta con Sixto Palavecino- Lo hicimos entre 2004 y 2005. Recién lo editamos en 2007. No porque no quisiéramos, sino para que tuviera una distribución digna y pudiera llegar a nuestra gente. Quería estar más sólido como artista para ayudar a la difusión de este disco. Cuando nos dan la Consagración de Cosquín en enero, eso ayudó muchísimo. Eso destrabó y aceleró la salida de ese disco. Vi que yo también podía sumarle y apoyar ese disco. ¿Esperaba ese premio? No. Es decir, yo no trabajo para los premios. Pero a quién no le gusta formar parte de la historia del festival máximo de nuestro folklore. Si te digo que no esperaba el premio, no te estaría mintiendo. Pero quería obtener alguna formalidad, tener un antecedente, formar parte de la historia, siempre me hubiese encantado. Hoy formamos parte de la historia. Ahora hay que agradecer el apoyo y la confianza y demostrar por qué somos la Consagración. De todas maneras, en 2005, ya había obtenido el premio de la prensa... El Premio César Perdiguero. En 2007 lo vuelvo a ganar. La prensa que está asociada a Ancrof vota y elige a su artista del año. Me volvieron a elegir en 2007. Muchos artistas nunca ganaron esa distinción y yo la tengo dos veces. Para mí es un privilegio, un honor, una responsabilidad. Al momento de componer, ¿cuáles son sus influencias? Tengo muchas. Don Sixto Palavecino es una vertiente muy fuerte que me marcó como el violín del monte por excelencia. El violín de la urbe, de la ciudad. Yo lo veo reflejado en Antonio Agri, Suárez Paz, Abramovich, que son los violinistas del Sexteto Mayor. Me gusta mucho lo que hacen y también marcaron un perfil en mi música. Músicos que fueron aportando y de los que yo fui absorbiendo sus propuestas. Hay mucha gente que ha marcado una parte importante del sonido de Leandro Lovato. ¿Cuáles son sus próximos pasos con “Emociones”?, ¿Cuánto tiempo lo dejará madurar hasta editar una nueva placa? La disquera quiere sacar en 2008. Si es por mí quiero esperar dos años. Porque me gusta difundirlo personalmente, llevarlo a toda la prensa. Me gusta tocarlo y creo que para hacer un trabajo más o menos bueno, se necesitan dos años mínimo. Pero esos son nuestros tiempos, los tiempos de la disquera son otros. Ellos quieren sacar un disco este año, vamos a ver cómo evoluciona este disco. La intención es llevarlo a todas las provincias. Hay muchísimos proyectos, como grabar un DVD. Este año hacemos la apertura de Cosquín, somos el primer artista en sonar en la plaza. ¡Qué responsabilidad! ¡Qué responsabilidad! ése es un premio que la comisión nos otorga, por ser el premio máximo del año 2007. El artista consagrado hace la apertura de 2008. Ése es el premio más lindo que me pueden regalar. ¿Se imagina produciendo a otros artistas? Sí, me gusta la producción. Ahora no tengo tiempo ni para mí, pero sí lo haría en algún momento en el que me pueda organizar. De hecho, hice montar un estudio en Funes, con la última tecnología y equipamiento, con todos los “chiches” habidos y por haber para que se pueda trabajar bien y lograr un buen resultado final. Un paso próximo sería producir algunas cosas. Si tuviera que recomendarle a alguien que recién empieza a escuchar folklore cinco temas que no le pueden faltar... ¿Recién empieza?, ¿está “de cero”? Tiene que escuchar una canción de los Hermanos Ábalos –cualquiera fuera, porque son todas bellas-, una canción de Leguizamón/Castilla, otro del Horacio Guarany, otra de Sixto con Felipe Corpo en yunta. No te voy a decir de Leandro Lovato, tienen que escuchar a nuestros mayores. Tienen que escuchar a “Cacho” Valle, Oscar Valle ha hecho cosas maravillosas. ¿Qué ve cuando se mira al espejo? Cada vez veo más canas y las canas, no por renegar, reflejan el paso del tiempo, que uno ha andado. Cuando se me empiece a agrietar la cara –que todavía no- no v


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