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NOTA DE INTERÉS


23/10/2021

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RECORDAR


Algunos artistas dejan una huella imborrable, una marca unívoca en el mapa de la música nacional. Juanjo Domínguez es, indudablemente uno de ellos. Se fue tempranamente, a los 67 años, pero cosechó una forma de tocar única, donde los silencios y las respiraciones de cada obra, eran tan importantes como las melodías. Y, sobre todo, donde la técnica era tan importante como la honestidad y el sentimiento.

Compositor, instrumentista y acompañante exquisito, trabajó en proyectos con Rubén Juárez, Chabuca Granda, Horacio Guarany, María Graña, Lalo Schifrfrin, Edmundo Rivero o Roberto Goyeneche.

Oriundo de la ciudad bonaerense de Junín, Domínguez asomó a la vida un 23 de octubre de 1951 y logró reconocimiento local y mucho más allá de las fronteras nacionales, con giras que lo llevaron a diversos países de Asia, Europa y nuestro continente.

Hoy, el día en que hubiese cumplido siete décadas, dialogamos con cuatro virtuosos de las seis cuerdas que recuerdan a Juanjo con emoción y agradecimiento.

  Juan Falú: “Ocupa un sitial relevante en la historia de la guitarra argentina”  
Juanjo Domínguez ocupa, sin dudas, un sitial relevante en la historia de la guitarra argentina, lo cual significa mucho porque estamos de un país con una gran tradición guitarrística. Tenía un nivel excelso en la interpretación del instrumento, ya sea en el lenguaje popular o en los más académicos.
Me parece que su punto más fuerte fue el virtuosismo, impresionante. Tenía una capacidad rítmica, una seguridad asombrosa, un dominio de los lenguajes que abordaba -estoy refiriéndome sobre todo al tango- y un gran oído musical.
Siempre recomiendo un disco que grabó para Epsa, que es un disco de tango en solo de guitarra, donde aparece un Juanjo Domínguez con una pausa en la interpretación y ahí aflora una musicalidad que, sin duda, era parte de su universo sonoro, que a veces quedaba un tanto disimulado atrás de un vértigo que era realmente subyugante.
En el aniversario de su natalicio lo abrazo desde mi corazón guitarrero.

  Pedro Rossi: “Todavía hay mucho que aprender de su obra”  
Qué no decir de Juanjo. Es uno de los grandes maestros de la guitarra argentina.  Ha dejado una obra que creo que todavía nos está esperando. A la comunidad guitarrística nacional nos queda mucho de seguir comprendiendo su lenguaje, su legado, su obra.
Pienso en su faceta como guitarrista acompañante en el disco con el Polaco Goyeneche, en su faceta como improvisador en el disco con Raúl Barboza "Pájaro Chogüí".  Fue un cultor de conversar en la guitarra desde la improvisación, hablando el lenguaje de nuestra música folklórica. Y un virtuoso a la vez. Hay cosas que él toca que para mí son imposibles de hacer y me parece que eso también es deslumbrante.
Una de las cosas que más llama la atención de Juanjo es su dominio técnico del instrumento, pero creo que es una faceta más sumada, como decía, a esta cualidad de improvisar, de acompañar. En el arte del acompañamiento del canto en la guitarra, él ha marcado un estilo bien definido. Después como compositor, sus discos con ensamble de guitarras, también ahí hay otra obra enorme.
Por todo esto creo que es un referente insoslayable y tiene una obra que nos está esperando. Para mí Juanjo Domínguez nos está esperando en el futuro para que vayamos a su obra a sus discos, a su lenguaje, a su legado... Porque hay mucho para aprender ahí.

  Hugo Dellamea: “Es un faro, en especial para los jóvenes que comienzan a tocar”  
Es uno de los guitarristas que han marcado una época y sobre todo un antes y un después en la manera de tocar la guitarra, que venía de otros guitarristas de antes, pero que él supo condensar con un sonido moderno en su momento
Cuando era muy chico y lo escuché, quedé cautivado por su forma de tocar, por su sonido increíble. Creo yo, todos los guitarristas argentinos lo tenemos de referente, por su aporte a la guitarra argentina y por su aporte en la manera de tocar, de hacer y de arreglar la música argentina sobre todo...en su toque tan incisivo, con tanta actitud y sobre todo tanto virtuosismo.
Creo que también es un es un gran referente para todos los jóvenes que comienzan a tocar la guitarra y quieren de a poco ir tocando cada vez mejor. Juanjo siempre fue como un faro, en ese sentido, para los guitarristas argentinos.  Así que le agradezco enormemente, de corazón, por todo su trabajo, todo este aporte gigante que nos deja. Como siempre, a seguir escuchándolo.

  Luis Salinas. “Es un grande que pertenece a la historia de nuestra música”  
 En lo personal, tuve una relación linda al final. Me acuerdo que fui a Mar del Plata cuando él ya no estaba bien. Nos pusimos a hablar de tu salud y de la vida, de la música.  Me lo encontré en un par de aeropuertos, en Retiro y aeroparque. Ahí hablamos y también por teléfono, con la idea de juntarnos algún día para tocar. Después la vida se lo llevó.
Finalmente tuvimos más trato personal que musical, no pudimos tocar nunca. Y es algo pendiente. Por esas cosas de Dios, no se dio.
Cuando se fue, me dolió mucho el trato que tuvo la prensa con él, porque habló un día solo y no se habló más.  No se reconoció su vida y no me pareció justo, porque era un grande, un grande que se nos fue, alguien que es difícil de explicar. Él pertenece a la historia de nuestra música.
Me acuerdo que yo tocaba en Parque Centenario y le dediqué el concierto, lo hice de corazón, porque lo sentía. Él significa mucho para la guitarra, tanto acá como afuera. Era una persona que tocó con todos, nuestra música, tanto folklore como tango. En nombre de la historia de la guitarra, hay que ocuparse de su vida como él merece.
A la gente, la invito a que lo escuche, porque ahí está todo. Puedo decir que él tenía una mano derecha prodigiosa, una técnica extraordinaria y era un músico nuestro, un guitarrista nuestro, con el sabor del músico argentino, abordando tanto el folklore como el tango. Era una autoridad absoluta y tenía una cosa fundamental en un artista, que es la personalidad. Lo demás... Es difícil de explicar la música, a cada uno le llega de una manera distinta.
Juanjo amaba mucho la música argentina. Era un referente del amor por nuestra música. De hecho, es al único al que le escuché tocar el himno con todas las notas. Es una obra difícil y su versión del himno es la mejor. Recomiendo que la escuchen. La tocaba con el nacionalismo que tenía. Recomiendo que escuchen su obra porque es la manera de mantenerlo vivo. Es lo mejor que podemos hacer.



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