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NOTA DE INTERÉS


21/01/2021

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RECORDAR


Todo hito tiene un inicio, así hoy se cumplen seis décadas desde el primer Festival de Cosquín, que marcaría a fuego la identidad nacional de manera indiscutible. El 21 de Enero de 1961, minutos después de 22 horas, el locutor Ricardo Smider tomaba uno de los tres micrófonos, sostenido en la base con una rueda de automóvil, para pronunciar el hoy mítico: “Aquí Cosquín, capital del Folklore”. No estaba solo, lo acompañaban Norma Landi y Víctor Stasyzyn sobre las tablas.

Comenzaba, de esa manera  la primera Edición del Festival central de nuestro país, en un  escenario aún sin nombre, que cortaba la Ruta Nacional 38.

Desde aquella primera luna y hasta el 29 de enero el público, expectante y respetuoso, disfrutó de las actuaciones de Jorge Cafrune,  Eduardo Falú, Jaime Dávalos, Los Chalchaleros y el mismísimo Atahualpa Yupanqui, que hoy nombra al Escenario Mayor, entre muchos otros.

Probablemente ni los asistentes, ni Smider, ni ninguno de los integrantes de la Comisión Municipal de Turismo y Fomento, imaginaban que estaban asistiendo al gestando uno de los encuentros populares más importantes de América.

Con motivo de aquellas noches históricas, que hasta hoy conmueven a todo amante del folklore, dialogamos con algunos referentes de la magia coscoína, y esto dijeron.

 Víctor Hugo Godoy (4 de Córdoba) 
Recuerdo aquellos primeros tiempos de Cosquín. Yo conocí ya cuando la Plaza nueva -mejor dicho,  la Plaza hoy Próspero Molina, escenario Atahualpa Yupanqui- que estaba en su primer su primer encuentro de aquel tiempo,  dos años después que comenzara allí en la calle San Martín,  en la plaza San Martín.
Los recuerdos que tengo fueron siempre maravillosos porque vi cómo iba creciendo el festival. En los primeros festivales, el escenario era muchísimo más chico. Siempre se colgaba desde los telones que había algunas cosas que tenían que ver con –digamos- la cuestión folklórica: boleadoras, lazos. Estoy hablando de hace 58 años. Las sillas eran primero de madera -se doblaban y se juntaban- y con los años fueron cambiando y fueron las sillas de lata, de chapa que también se doblaban.  
Obviamente la cuestión técnica, de sonido era distinta.  Fui a cantar por primera vez a Cosquín en 1964, como solista. Después, cuando volví, ya había entrado al conjunto Los de Córdoba, en el 66. Y hasta el 69 era un micrófono para dos.  En ese micrófono el que hacía primera guitarra tiene que levantarla para que entrara, era un micrófono Shure, muy lindo. Salía muy buen sonido, a pesar de que técnicamente no estaba preparado como ahora
Son recuerdos, muy gratos, muy lindo indudablemente recordar la comisión de folklore aquel tiempo: el doctor Sarmiento, Wisner,  Cazenave estaba en la programación,  Barrera, Crigna Tengo recuerdos muy gratos de aquel tiempo,  imborrables. Un poco ese es el Cosquín aquel de los comienzos, se hacía todo muy artesanal.
 Ojalá que esto sirva para recordarle a los jóvenes que existió un Cosquín distinto al que vemos hoy:  tremendo escenario, tremendo sonido, luces, maravilloso, pero en aquel tiempo se hacía todo a pulmón.

 Marcelo Jara (Periodista) 
Una pregunta que siempre ronda es saber si aquellos pioneros -Los Wisner, los  Sarmiento, los Cazenave, el mismo cura Monguillot-  habrán cobrado dimensión en ese momento de lo que estaban haciendo. Porque ellos quizás,  simplemente se plantearon hacer una pueblada, para mostrarle al país todo que había un lugar se llamaba Cosquín  que,  si bien albergaba a  enfermo de ciertas dolencias,  también era un lugar propicio para el turismo,  para que la gente pase y se quede,  y no pase y -como se solía decir- se  tape la nariz… de lo que ocurría luego. Porque ellos lanzaron un festival básico y eso se transformó en el lugar de encuentro más importante de la cultura popular Argentina. De  hecho, Cosquín es  la capital Nacional del folklore y si uno piensa lo que significa folklore Cosquín es la capital nacional de la cultura, sin lugar a dudas.
 De hecho,  tal es La notoriedad que cobró que muchas de las actividades que vinieron después como satélites, no fueron propiciadas por coscoínos. Hablo del Ateneo Folklórico,  del Congreso del hombre argentino,  de la Feria de artesanías,  del Encuentro de poetas,  del pre Cosquín,  de los espectáculos callejeros,  del Encuentro de difusores, de las peñas. Es decir,  de actividades que fueron naciendo alrededor de la Plaza,  teniendo muy en claro que si no existiera la Plaza y  no existiera ese escenario, probablemente lo demás tampoco. Pero pensemos que de Cosquín  salió todo, o  prácticamente todo.  Los artistas más importante de la cultura nacional han sido consagración,  revelación  o han pasado alguna vez por Cosquín.  Sin lugar a dudas,  es nuestra meca,  más allá de la connotación religiosa que tenga hablar de meca. Es el lugar donde todos queremos llegar, donde todos queremos estar:  el que hace periodismo, el que canta, el antropólogo, todos quieren conocer Cosquín.  No solamente se plantea es esa cuestión de conocer las 9 noches y  los 10 día que significa, en la segunda quincena de enero, el festival si no  que durante todo el año hay muchísima gente que va a Cosquín. Algunos ni siquiera están cerca de la música folklórica, pero van a saber de qué se trata, porque si bien pueden no conocer mucho de folklore, sabes que ahí estuvieron Cafrune,  Mercedes Sosa,  los Chalchaleros y esos sí saben quiénes son.
Cosquín es obviamente un territorio de encuentro muy fuerte de la cultura argentina,  pero por sobre todo la capital Nacional de folklore,  con todo lo que eso significa y -de hecho- entiendo que a esta altura ya Cosquín debería tener biblioteca, cdteca,  cassetteca.  Todos los elementos centrales relacionados fundamentalmente con la cultura folklórica deberían estar  allí como elemento de consulta. Cosquín debería ser el lugar donde estén todos los archivos históricos del folklore argentino,  sin lugar a dudas,  porque es la capital Nacional del folklore porque  el pueblo  la eligió como tal, más allá la pregunta  que formulaba al principio, de  si habrán sido conscientes de lo que estaban generando.

 Maia Sasovsky (Presentadora del festival)
Aquellos pioneros, jamás imaginaron que esa noche la del 21 de enero, sembrarían para siempre la semilla de un milagro que se repetiría como un rito al llegar el mes de enero. Pero no solo eso, aquella gesta se replicó a lo largo y a lo ancho del país. Y así cada ciudad, cada pueblo, cada comarca quiso fundar su propio festival, su propio Cosquín.
Ese escenario se transformó en la "catedral del folklore" como alguna vez lo denominara Horacio Guarany. Y por allí pasaron cientos de miles de músicos, cantores, poetas y bailarines de las distintas latitudes de la patria, para dejar su mensaje ante una platea expectante y exigente.
Por supuesto,  el aplauso consagratorio de esa plaza era un certificado más que valioso para la continuidad de la obra creativa de cada artista. Allí era señalado para siempre . Creo que eso es un poco lo que me ocurrió a mí. Un puñado de hombres y mujeres de aquella Comisión Municipal de Folklore me convocó para que  la mujer ocupara un lugar al lado de los conductores tradicionales cada noche.
Fue cosquín quien me abrió definitivamente la puerta y señaló para siempre mi camino junto a la música popular.Es inmenso mi agradecimiento a Cosquin y no olvidaré jamás aquella noche del 2015 cuando fui  nombrada embajadora cultural por el Concejo Deliberante, mención que selló para siempre mi unión con Cosquín y su pueblo, con el que estaré eternamente comprometida.

 Claudio Juárez  (Presentador del festival) 
Quiero compartir con ustedes la arenga mía de la última noche de Cosquín 2020, que es un poco el sentimiento común de quienes despedimos el Festival hasta el otro año esperando el reencuentro... que no se dio pero esperamos.
Con un avío de emociones listo, con las alforjas repletas de vivencias y con la promesa del regreso a flor de labios… están prontas las garzas en el río, sabiendo que un telón oscuro de biguases viene empujando desde el horizonte para completar la obra de 9 desvelos que esta ciudad ha propuesto una vez más desde aquel inaugural y modesto escenario que desafió todos destinos hasta convertirse en el centro geográfico de los anhelos culturales de Latinoamérica. La legendaria calesita de Don López en la otra plaza dio su última vuelta y a ella se subieron todos los maestros artesanos que volviendo a sus comarcas, se van después de habernos dejado el gesto exacto de sus manos en una enorme feria nacional de saberes… y con ellos todos aquellos que vinieron puntualmente a Cosquín a mostrar su ser interior.
Fotógrafos, bailarines, cocineros, periodistas, juglares trotamundos y familias enteras formando ese gran mosaico de provincianía que celebra el encuentro mayor con nosotros mismos… Nosotros Los Argentinos… Los del mate cebado, del abrazo fraterno y el vino siempre dispuesto, Nosotros los pasionales y emotivos que nos amanecemos aplaudiendo o hacemos fuego a cualquier hora porque todo momento es bueno para la mesa compartida…
La lluvia refrescará el cansancio y reverdecerá la promesa del retorno para el año próximo… pero aquí estamos todo el año de brazos abiertos en celeste y blanco esperándolos porque si Córdoba es volver… Cosquín es el Lugar. Vengan a ver el milagro… Cosquin empieza a cantar.

 Luis Barrera (Programador del festival) 
Cosquín es festival de mayor trayectoria en nuestro país, un faro que ilumina a muchos y que siempre es un lugar de referencia, pionero en esta actividad y donde se reedita todos los años este mágico encuentro. Siempre decimos que se da el milagro de Cosquín y cosas que ocurren solamente en nuestro festival,  tenemos esa ventaja,  ese privilegio de ser anfitriones  de todos lo que llegan,  del país y del mundo, a  visitar este encuentro que  se desarrollan en  9 noches y que siempre sorprende a propios y extraños.
Se ha transformado en una tradición de todos los argentinos y me imagino que seguirá creciendo, con cada vez más trayectoria, con más años, con más fuerza, con renovación que se viene mostrando en estos últimos tiempos y con la tranquilidad de saber que hay muchísimos artistas que lo defienden en todos los puntos del país y que vienen a demostrarlo aquí cada final de enero de todos los años.
Este año hemos, en el que no hay festival en la Plaza, por razones de público conocimiento año los creado Cosquín de lunas musicales, un espectáculo que se brinda en los locales gastronómicos de nuestra ciudad. Hay entre 12 y 15 locales participantes del circuito de forma paralela dónde presentamos dos artistas en cada uno de ellos,  con público presencial,  con entrada libre y que ha tenido como  protagonistas a  los artistas de Cosquín y la zona pero también algunos artistas consagrados que han llegado también a participar.  Se va a desarrollar todos los fines de semana de enero y posiblemente también de febrero. Estamos desarrollando un ciclo de espectáculos en el centro congresos y convenciones, donde estará “El Indio” Lucio Rojas, dónde estará Mario Álvarez Quiroga, la presencia de Facundo Toro, de Los Nombradores del Alba y seguimos trabajando para completar ese calendario de shows.
En la plaza próspero Molina no vamos a realizar actividades, no fue permitido desde de la provincia de Córdoba por las cuestiones sanitarias. Lo hemos entendido y hemos decidido priorizar la salud de todo el público que nos visita, pero tenemos otras actividades que siguen dejando como la capital del Folklore y como un lugar siempre habrá música sobre un escenario para que la gente venga a disfrutar.


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