Notas
CRÓNICA EXCLUSIVA

Fotos: Eduardo Fisicaro

25/11/2020

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RECORDAR


El lunes,  el reconocido hacedor santiagueño Bebe Ponti presentó su libro “Luz de Azafrán” y con este gesto revolucionó el mapa cultural argentino en tiempos de pandemia. ¿Por qué? Porque se trata de un poemario que llega al mundo tras 17 años de silencio poético, del nacido en Quimilí, quién había publicado sus últimos versos en 2003, con “Crash”.

El encuentro sucedió a través del canal de YouTube del Suri Porfiado, editorial a cargo del libro y de las redes del poeta quién, minutos después de las 20, indicó: “me hubiera gustado encontrarnos de manera física,  personal,  como estamos acostumbrados, pero las circunstancias nos obligan a adoptar estas medidas hasta que se vuelva a la normalidad “ dijo y le pasó la palabra al poeta y responsable del sello Carlos Aldazábal, quien puntualizó: “Hoy,  con Luz de azafrán estamos iniciando la presentación de los 14 títulos del Suri porfiado,  esta editorial federal  e hispanoamericana de poesía. Así  inicia un ciclo que se extenderá hasta el 18 de diciembre con presentaciones los lunes y los viernes. Nos estamos dando el lujo de arrancar con esta presentación. Es toda una proeza en esta época sacar un libro de poesía,  en medio de la pandemia. Bebe tuvo esa valentía y estamos contentos de haberlo acompañado”, recalcó.

En seguida, Pedro Patzer, quien escribió uno de los prólogos de la obra, sostuvo: “En esta época de la cultura del descarte, de gimnasios colmados de gente que jamás ejercitó el musculo de la existencia, en estos tiempos de desencuentros que pretenden ser resueltos por tinder, en días de la metafórica distancia social, horas de estadísticas y de terraplanistas del vínculo humano. En medio de todo esto, llega Luz de azafrán como un mapa que vuelve a recordarnos el rumbo para volver a encontrarnos. A encontrarnos con el erotismo, con el amor, con la belleza del encuentro, con la fuerza del deseo divino y el oro de la voluntad de los que aman”, sintetizó y añadió: “Un libro como este, es un pasaje a la libertad, a amar sin mirar el reloj, a desnudarnos sin temor a las crónicas invernales, a amanecer en medio de tanta apología de la negra noche del corazón  humano. Bebe Ponti, uno de los más importantes poetas de Latinoamérica, nos ofrece sus alas, y lo hace con un compromiso fundamental con la belleza. Pero sobre todo con un profundo amor a la vida. Bebe, gracias por recordarnos que la belleza es también dignidad y esperanza”, expresó.

Luego, Marina Cavalletti, responsable del segundo prólogo del libro, comentó: “Bebe Ponti tiene numerosas virtudes: es un inmenso letrista, investigador, docente,  poeta. Quienes  lo conocemos, sabemos que la profundidad de su obra, no hace más que traducir su propia profundidad personal. Una de ellas radica en iluminar al mundo con su Luz de Azafrán, un poemario que llega en medio del encierro, en el contexto  de esta inesperada pandemia que complejiza la realidad.  Él, en lugar de retraerse, sabe, como han sabido muchos artistas,  que la poesía es una lámpara encendida, es un arma cargada de futuro, pero también de presente. Y en ese presente Bebe escribe y transita las diferentes formas del amor, que se funden  con el deseo, con la reflexión ontológica, sobre el ser, sobre sí mismo, sobre aquella a quien ama”, describió y añadió: “ Este poemario llega después de un largo silencio, y tiene una estructura dialógica, en ese ir y venir, en ese intercambio  hay un otro y esto resalta la condición colectiva o plural del arte, aquello de nadie se salva solo es también nadie escribe solo, siempre se es con otros”, subrayó.

A continuación, María Casiraghi y Leopoldo Castilla –hijo del recordado Manuel- leyeron poemas del libro. “Es una alegría verlo de nuevo en la batalla lírica a mi hermano Bebe, con quién tenemos tantas noches,  tanta amanecida leyendo y diciendo poemas,  que vuelve ahora resucitado y maravilloso” detalló Castilla.

 En compañía de la música 
“La presentación de un libro de poesía siempre significa una intimidad abierta a los oyentes, a los lectores, a los amigos y las amigas. Así que éste no es más que un espacio donde la palabra es protagonista y por supuesto, luego la música también, porque tenemos a dos exponentes de la música nacional a dos artistas invalorables” , adelantó Ponti sobre su reciente  obra. “este libro de poesía es como un reiniciar,  digamos un vacío que tuve respecto a la publicación. Mi último libro de poemas , Crash, es del año  2003. Por supuesto que fui  publicando canciones, libros dedicados al folklore,  que también es uno de los géneros que yo abordo en mi  lírica y  al cual le debo muchísimo. Yo no hago diferencia entre la poesía y la canción. Para mí, canción también es poesía,  pero quería volver al libro físico,  a la lírica física,  a la palabra escrita o impresa con su propia música” destacó y prosiguió y detalló que el volumen: “tiene tres partes. La primera,  con antiguos poemas que  prácticamente había olvidado y rescaté del olvido. La segunda parte corresponde a textos que estaban náufragos en el mar virtual,  en el mar de internet y en este periodo lo fui corrigiendo rearmando y ahí los hice poema,  y la tercera son poemas escritos en este periodo de pandemia,  cuando empezó esta peste que nos está asolando. Entonces no quería hablar de la peste,  quería hablar del amor”, reveló y seguidamente recitó “Carta del otoño”,” Música”, “Carta de la luna”, “Sobre el capot” y otros versos.

Inmediatamente,  la música se abrió paso con Ariel Prat, quien grabó desde España un video con la canción “Agua y diamante”, con letra de Ponti,  a quien calificó como “Guerrero naciente de la palabra constante”.

Minutos más tarde, y ya para cerrar el convite, Peteco Carabajal afirmó: “Deseo que su mensaje pueda  llegar con amplitud a mucha gente,  ya que en este tiempo es muy necesario y yo tengo la suerte de poder contar con él como un compañero querido,  un hermano  tan necesario en este momento y tan necesario para todo el quehacer cultural santiagueño.  Podría decir que en él  se reúnen y se resumen Los espíritus de muchos poetas santiagueños  y él -por una cuestión generacional-  es el que se destaca desde hace tiempo y espero que por mucho tiempo más”.

Guitarra en mano, sonaron los acordes de una zamba dedicada a Tucumán, con poética de Bebe, y de El último sol de enero, que Peteco dedicó al escritor. El músico indicó además que la poesía “se disfruta en soledad,  en silencio,  teniendo todo el tiempo y todas las condiciones necesarias para poder introducirse en cada palabra que ha brotado del corazón del poeta “.

Así, entre brotes de melodías y palabras, concluyó la celebración de “Luz de Azafrán”, una obra valiosa y potente, con el fulgor de uno de los mejores poetas de música popular, que ilumina entre versos, como solo los grandes saben hacerlo.

 EL DATO 
Luz de Azafrán puede adquirise aquí.
La misma editorial ha publicado “Décimas”, de la compositora salteña Sara Mamaní. La presentación será el lunes 7 de diciembre a las 20 horas ingresando aquí.


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