Notas
CRÓNICA EXCLUSIVA


09/11/2020

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RECORDAR


El Litoral, algunas veces lleva a sus hijos predilectos más allá de sus fronteras, nos regala su voz profunda, su sentir hecho música.  Sin dudas, entre ellos, se encuentra Teresa Parodi, que ayer brindó su primer concierto por streaming.  

Antes del encuentro,, la correntina adelantó en sus redes sociales:  “Como quien busca un madero en el naufragio, como quien necesita un sitio seguro donde nada haga daño en esta distinta manera de vivir, de esperar, de seguir, que nos atraviesa sin preguntar, les propongo un refugio. La música es eso siempre: un refugio. Les propongo  reunirnos para compartir queridas  canciones de otros días con nuevas canciones nacidas en este tiempo sin tiempo que me volvieron al centro mismo de mi paisaje de verde brillo, sol y agua  que necesito echar a volar como puentes amorosos en este otro escenario que hoy nos propone la vida”.

La cita,  que se tituló Otro Escenario, se concretó anoche cuando,  minutos después de  21 y desde el mítico estudio ION,   Teresa entonó las primeras notas  de Pequeñas Revoluciones. “Al fin estamos aquí. Soñamos mucho con este momento. Estamos aquí, cantando para ustedes, con todo el amor. Quiero  decirles…la música es algo simple y maravilloso. Escribí algunas canciones que quiero compartir hoy con ustedes, además de las que normalmente me piden. Vamos a empezar con un chamamé que se llama La Primavera” indicó. Y en seguida se sucedieron melodías como de agua, y todo fue paisaje.

“Necesito sentirme parte de la música de  mi tierra”,  reveló la correntina antes de entonar Florentina,   que se fundió con la sensibilidad de El otro país. “Esta es una canción que traigo de lejos”, dijo y seguidamente abrió la urdiembre de sus recuerdos  al mencionar la grandeza de Alfredo  Zitarrosa y Raúl Carnota , como antesala de  Milonguita compañera, en referencia al género que sus colegas cultivaron, también con una poética vinculada a las luchas populares.

Con notable emoción por el reencuentro con el público, la cantautora manifestó: “una canción verdaderamente se completa cuando alguien la recibe. Necesito conectar, ese vínculo con ustedes, necesito profundamente compartir” y  describió la inmensidad del algodonal con  La Palmira va,  que potenció su hondura con un notable solo de acordeón de Fernando Correa. Parodi, en resonancia con ello comentó “El acordeón me lleva directo al centro de la tierra mía”.

 El canto y la poesía 
La cantora, además dijo: “Este es un vivo distinto. Hoy es 31 de octubre, ustedes lo van a ver el 8 de noviembre, pero nosotros lo estamos vibrando, con estas canciones que están naciendo frente a ustedes”, puntualizó.  Tras haber recordado que,  en su niñez corrían al patio,  junto a su hermano, para recibir cualquier aguacero, emergió la Oración de lluvia, con la precisa y plural percusión de Facundo Guevara  que engrandeció la postal sonora.

Inmediatamente, y como reconocida admiradora de los grandes de nuestra  cultura, Teresa evocó al escritor  y maestro Aledo Meloni, emblema de la literatura chaqueña, quien falleció en Resistencia, en 2016, a los 103 años.  “Es un maravilloso poeta, que nos ha dejado una riqueza extraordinaria, en coplas y en distintas formas de la poesía. Lo han musicalizado muchos, entre otros, Coqui Ortiz, que es un compositor a quien quiero mucho. Yo también me he atrevido a musicalizarlo y me da mucho placer cantarles estas coplas sueltas, para hoy compartir”, señaló como prefacio a las Coplas de Don Aledo.

En una noche que combinó clásicos con estrenos, la cantora amplió la puesta de un show exquisito, junto a CheChelos, los primeros invitados del encuentro. Así, la dupla integrada Ramiro Zárate Gigli y Mauro Zarachian,  grabó -en formato audiovisual-  un interesante arreglo propio de Canolita pescadora y fueron parte del concierto, en el marco de   la nueva normalidad.

Con un contexto de verdes y esteros reflejado en las pantallas de Estudio ION, la música continuó con Pinandi, homónima pero diferente de la del Chango Spasiuk, a quien Teresa expresó su admiración. Luego, entre las votadas por el público para en recital, brotó  la sensible Tarumba y de nuevo el recuerdo de un poeta: esta vez, de Armando Tejada Gómez.  “Los poetas están siempre marcándonos el camino, pensando en la humanidad y su contradicción. Esto parece escrito esta mañana”, reflexionó antes de adentrarse en La lucha.

  La memoria intacta 
Con Distinto se expandían las últimas canciones de una celebración íntima de casi 90 minutos. Con su voz clara, intensa y emocionada, la artista persistió  con la poesía. Yo tuve un hermano, los versos de Julio Cortázar dedicados al Che Guevara, contaron además con la participación remota  de Manu Sija . “Tenía muchas ganas de compartir con él, aunque sea de este modo. Porque seguimos teniendo lazos y nos necesitamos,  y también con ustedes. Es muy importante sentir que estamos en el mismo camino, que estamos presentes. La música es un encuentro tan amoroso, cómo no transitarlo, cómo no invitar a chicos que uno admira. Hay tanta gente joven y no tan  joven, cuántos artistas tremendos, cuántas artistas tremendas hay en la música riquísima de nuestro país”, destacó Parodi.

“Aprender la lección de la historia/debe ser no perder la memoria”, resonó en la consigna inclaudicable de Nunca más, que se alzó antes de Musicagua como previa a los bises. “Vamos a imaginar que nos piden otra” expresó la correntina y marcó su despedida con  A la abuela Emilia y Esa musiquita como corolario de un festejo esperado por muchos. Con atractivas armonizaciones, Juan Manuel Colombo en guitarras, completó el terceto que acompañó a la compositora en este show que, claramente marcará un antes y después en su historia, una historia signada por la profundidad y el compromiso, que su público abraza. Antes,  en cada escenario y hoy,  en múltiples pantallas, hasta que el reencuentro presencial suceda.


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