Notas
ENTREVISTA

''Mi bandera es mantener vivos los principios que uno defendió desde muy joven''


18/06/2019

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RECORDAR


Hay apellidos que marcan nuestras vidas, y también la vida sociocultural de un país, y en éste caso no podemos dejar de relacionar a Roberto El Tigre Rimoldi Fraga con el sentimiento de ser argentino, este cantor patriótico que formó parte en septiembre de 1989 de la Comisión Popular Pro-Repatriación de los restos del Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas, empresa que culminó exitosamente con el retorno a suelo patrio del Restaurador de las Leyes, que fue designado Padrino de la Provincia de la Rioja, como así también, la Junta de Estudios Históricos del Instituto Sanmartiniano le entregó su condecoración más alta, por méritos y honores patrióticos, es sinónimo del ser Argentino hasta la muerte. Próximo a presentarse en un día patrio como lo es el 20 de junio en Torcuato Tasso (Defensa 1575, San Telmo) repasamos con él algunos de los momentos que lo han marcado en éste camino.

¿Cómo se prepara para la presentación del 20 junio?
Con mucha expectativa, preparándome con mis músicos para entregarle a la gente lo que uno viene haciendo hace mucho tiempo y también de aggiornar pensamientos sociales que uno maneja a través de la composición y siempre es algo que abre la expectativa de cómo reaccionará la gente, evidentemente la gente que paga para ver a alguien es porque algo le genera ese artista y va a ser con mucha ilusión.

Ud está comprometido con las causas nacionales, ¿cómo se dio esa situación?
Te diría que desde siempre desde mi juventud tuve el compromiso a ser fiel a lo que la gente estaba manifestando y ahí es donde se produjo la relación directa entre el intérprete y el público, y de devolverles el lugar a los caudillos que estaban postergados, y uno fue el elegido de cierto modo porque la gente fue encolumnándose a través de un pensamiento, de un ideal, de principios que evidentemente era no defraudar a aquellos que estaban esperanzados en escuchar algo inédito porque no había muchos cantantes que eligieran el repertorio que tuviera que ver con los caudillos, con los que defendieron las fronteras en el norte, en tratar de ser fiel a los pensamientos de cada líder, y para mí fue una especie de bandera y mantener vivos los principios que uno defendió desde muy joven.

¿Cómo ve la actividad del folklore en la actualidad?
Te podría decir que es muy variado ya que han aparecido ciertos interpretes que están posicionados hacia el exterior que hacia adentro, antes se escuchaba que eras parte de un grupo y hoy se convirtieron en bandas y baladistas, y lo lamentable de este caso es que están marcando una tendencia que es que los chicos que vienen por detrás ya para llegar a acercarse a ese núcleo que es el festival o el folklore ya tienen que armar una estructura distinta a la que era la convencional (guitarra, bombo, acordeón) y van armando cosas que no son fieles a sus inicios, a sus raíces del lugar donde se desarrolla la música, y lo que valore y destaco de lo que me atraen por la identidad de su pueblo son dos cantantes colombianos, uno es Carlos Vives y el otro es Juanes, que cantan vallenato y su compañía es el acordeón a piano, y son fieles a los que fueron sus inicios y lo que tiene que ver con la música de su país y provincias, y eso para mí es admirable, y marca que no hay necesidad de tergiversar y cambiar los orígenes de canto para llegar al público.

¿Cuál de todos sus discos le trajo más satisfacciones?
 Esta pregunta es como media remanida porque uno es padre de esa criatura y es muy difícil que un padre hable de que un hijo es mejor que otro, y uno cuando cree algo y ya lo echa a volar ya deja de ser de uno, pasa a ser del imaginario público, del folklore natural y es así, y uno tiene que remitirse a la juventud en el sentido que uno se mostraba al público, no me puedo olvidar de lo que fue un larga duración que se llamo El Tigre porque tiene que ver con la fuerza que uno le imprimía a lo que hacía, reminiscencia quizá de Facundo Quiroga, el Tigre de los llanos por eso nació en Posadas, Misiones , donde los muchachos empezaron con el Tigre Corazón, Vamos Tigre todavía y ahí nació el apelativo porque terminé de cantar en el festival, y terminada la actuación me llevaron en andas no sé cuántas cuadras y terminé cantando en un club que se llama Tokio y levó ese nombre al disco que estuvo arañando el millón de placas.

Argentino hasta la muerte, ¿es su marca registrada?
Argentino tiene la condición de haberme dado la distinción que distintas generaciones sepan de quién es uno a través del apelativo, evidentemente eso que nació de Carlos Guido y Spano: He nacido en Buenos Aires, argentino hasta la muerte y lo que uno rescata a través de la poesía se convirtió en un himno, hay un montón de canciones que la gente atesora, Revuelo de poncho rojo, Romance celeste y blanco, Con sabor a patria, que marcan el derrotero  de inspiración pero cuando uno va a un evento o festival y si no está Argentino hasta la muerte es como si Rimoldi Fraga no hubiese pasado, entonces sí es una marca registrada sin ninguna duda que imprime el pensamiento que ese título tiene que ver con la figura de uno, y no lo considero como un caballito de batalla sino que es una cuestión que la gente el propio pueblo distingue para recordar al artista que deja como obra.

Estuvo en cine y televisión, ¿qué experiencia le dejó eso?
Son dos cosas distintas, la televisión me dio contacto directo con el público, en Sábados Circulares con Pipo Mansera que me daba la posibilidad de cerrar su espectáculo viniese quien viniese y hablando del cine tuvimos la posibilidad de desarrollar algo que caló muy hondo en el público pero la que más peso tuvo fue la de la triple alianza, Argentino hasta la muerte, y que fue impresionante el elenco que se llegó a conformar, eran todas primeras figuras las que trabajaron desde Héctor Alterio, Fernando Siro, Thelma Biral, Gabriela Gili, Leonor Manso, Mariquita Valenzuela, Arnaldo André, Víctor Laplace, un elenco fuerte y fue tan el arraigo que a los chicos los levaban al cine a la mañana para que vean la película, acompañó mucho a la docencia para que los chicos entendieran la historia, y soy un agradecido de una cosa y la otra porque fue lo que me proyectó en todo el país y en el exterior como en España y Panamá, así que tuve muchas satisfacciones tanto en el cine como en la televisión.

Reconocido por el Instituto Sanmartiniano y promotor de la repatriación de los restos de Rosas, ¿cómo nace su afición por ellos?
La que gestó este amor, cariño, investigación e interés  fue mi madre, la que me orientó con la lectura de muy chico con métodos distintos como de entender las frases que me llegaban, subrayarlas y desde la óptica de la edad de uno hacer una síntesis de cómo había entendido lo que había leído que evidentemente me fueron despertando amor y cariño en distintas figuras, como Rosas y el Padre de la Patria, y casualmente los dos terminaron con el castigo que tenían los griegos que era el ostracismo del olvido, por eso uno fue empapándose y tuvo el logro de la vida de ser parte de la repatriación en el caso de Don Juan Manuel de Rosas, que para mí fue un premio, como tener un cofre con la tierra de veintiún lugares donde participó nuestro padre de la patria y sus granaderos, que tiene que ver con la fanfarria del Alto Perú que están certificados por alcaldes, tener la tierra de Darwin de donde la mamá de un cabo primero me trajo con lo que tiene que ver con la tierra malvinera una especie así de ofrenda y hacerme depositario, como tener un busto de Rosas o sables de la época, y distinciones de que la gente se va desprendiendo y entienden que de acuerdo a la lucha que uno ha tenido a través del tiempo y la historia es merecida y esa cosas las valoro, las cuido y atesoro a través de una lucha recurrente en lo que tiene que ver con ser un referente te la patria.

¿Alguna anécdota que recuerde?
Anécdotas hay muchas de haber recorrido a lo largo y a lo ancho del país, te decía lo del nacimiento del seudónimo del Tigre en Posadas Misiones, y me acuerdo que había ido con toda la ilusión que puede tener un intérprete con su guitarrita y enfrentar al público y era todo un anfiteatro griego y en un momento dado donde surge el Tigre Corazón el griterío se empezó a transformar, porque con los diarios que tenían comenzaron a hacer antorchas y en un momento dado era todo el anfiteatro con antorchas, y estaba el animador que era Mario Jorge Acuña que tenía Mañanitas Camperas en Radio Provincia, y termina la canción y le digo: Mario ¿termino como Juana de Arco acá? No es la mayor admiración que te puede estar haciendo el público del litoral me dice, y esa es una de las tantas cosas que fueron risueñas pero que tienen historia pura.


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