Notas
CRÓNICA EXCLUSIVA


Fotos: Diego Nucera

20/08/2018

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En una noche lluviosa y fria, Raly Barrionuevo hizo cantar a 1700 almas, en El Coliseo de Capital Federal. Tres horas de concierto, y un Raly llamativamente “standapero” como él se auto determinó, el show se fue desarrollando entre canciones nuevas y viejas, covers y un panorama completo de todos sus discos.

Empezando en solitario, para ir progresando en formato trio, hasta llegar a banda completa, el cantautor interpretó temas de su último disco “La niña de los andamios”, además de 20 temas de antiguo repertorio fueron suscitando anécdotas acerca de la vez en que conoció a Luis Alberto Spinetta en un evento en una de las primeras veces que venía a Buenos Aires, en un evento en homenaje a Carlos Fuente Alba, o sobre la historia que recopiló en su libro Eduardo Galeano acerca de un accidentado viaje hacia un festival del MOCASE, además de cómo se nacieron diferentes canciones, como “Donde se gesta el amor” y “Mujer caminante”.

El concierto se fue moviendo en diferentes ambientes y climas, de pasar de enamorados silencios a convertir los pasillos del teatro en una peña, viendo los brazos de los bailarines al viento, aplausos cerrados por sumarse a reclamos y hablar siempre a favor de las minorías.

Sin dudas una noche que no pasaría inadvertida para todos sus fans, muchas canciones, muchas anécdotas, una producción impecable desde el sonido, a las luces, además de presentar el vinilo y el vino de La Niña de los Andamios, que rápidamente se agotaron.

El compromiso de siempre, enarbolando las banderas de la lucha y el amor en su guitarra, zambas que enamoran, chacareras que hicieron bailar y aplaudir, hasta al más escéptico, trayendo en sus canciones, a su madre, a su padre y a su hija, además de pintar con acuarelas el teatro de sus maravillosas composiciones e interpretaciones.

El Raly se despidió hasta febrero, sin lugar a dudas lo estaremos esperando.


Por :

Diego Nucera

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