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NOTA DE INTERÉS


10/01/2017

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Una confederación que agrupa a empresarios del campo salió públicamente a atacar la postura de Raly Barrionuevo respecto del cuidado de los montes. Lo hizo en durísimos términos a través de un comunicado en el que mandó a callar al artista santiagueño que se pronunció en contra de la modificación de la ley que la legislatura de Córdoba se aprestaba a tratar y que abría la puerta al desmonte indiscriminado y contra la cual más de 10 mil personas marcharon el pasado 28 de diciembre.   

“Sorprende y preocupa la escasa valoración y respeto con que algunos artistas consideran a estudios técnicos de marcado rigor científico cuando muestran atracción por el aplauso fácil de un público condescendiente, que no tiene por qué estar debidamente informado sobre cuestiones que competen al ámbito académico antes que al festivalero. Parece existir una licencia otorgada por la popularidad que habilita a emitir, con liviandad opiniones técnicas sobre temáticas que exceden largamente el conocimiento artístico y las habilidades teatrales”, dice el comunicado de CARTEZ, que lleva la firma de su presidente, Gabriel de Raedemaeker, empresario agropecuario de Oliva, Córdoba.

De esa manifestación ocurrida el 28 de diciembre pasado por las calles de la ciudad de Córdoba participaron miles de personas de todos los puntos de la provincia y los acompañaron desde el escenario, además de Raly y Doña Jovita, José Luis Aguirre, el patagónico Rubén Patagonia, Pachi Herrera, Viviana Pozzebón y Paola Bernal, entre otros artistas.

“En el camino de los consensos -dice el ataque de CARTEZ a Raly- poco ayudan las expresiones, seguramente bienintencionadas pero claramente tendenciosas y carentes de peso científico, vertidas por el humorista José Luis Serrano, en la piel de su entrañable personaje Doña Jovita y el cantante y compositor Raúl Eduardo “Raly” Barrionuevo, ambos representantes del mundo cultural vernáculo y de indiscutible talento artístico, que tiran por tierra el trabajo serio -se refiere a una mesa de discusión formada por distintas entidades, que no arrojó ningún estudio conluyente que desmienta que el cambio climático es consecuencia del desmonte- el que invito a conocer en profundidad antes de continuar con declaraciones y enunciados de juicios de valor que generan confusión en la opinión pública y llevan el foco de la discusión al ámbito de las ideologías extremas, que es el que se pretende superar”, dice, invitando a Raly al silencio, como si el comunicado se hubiese escrito en los años de plomo y bala de la Dictadura Militar.  
 
 LA LUCHA DE RALY 
Hace cuatro días, el 6 de enero, Raly cantó en Jesús María. Tomó el micrófono y culpó al desmonte por generar “la peor inundación de la historia de Córdoba”, ocurrida hace casi dos años en esa provincia como consecuencia de la falta de árboles que equilibren el ecosistema y permitan la absorción de las aguas de lluvia. Medio millón de hectáreas quedaron entonces bajo agua y hubo miles de evacuados, siete muertos y puentes quebrados, postes caídos y arroyos y ríos colapsados.

No es nueva la pelea de Ray Barrionuevo en defensa de los recursos naturales. Hace unos años llevó por los escenarios la lucha de los vecinos del municipio cordobés de Malvinas Argentinas para evitar la radicación de la multinacional Monsanto (dueña de la patente del Round Up, la marca comercial del glifosato), que pretendía instalar una planta de producción de semillas transgénicas, pelea que la asamblea de vecinos ganó. Raly lo celebró desde el escenario de Cosquín.

Es conocida la militancia de Barrionuevo en el MOCASE, el Movimiento Campesino de Santiago del Estero y su denuncia sobre los atentados de la autoridad contra los militantes de esa asociación de campesinos que levanta las banderas de quienes cosechan la tierra. También hizo visible desde el escenario su lucha para que los empresarios sojeros no dejen sin casa a Ramona Bustamante, una abuela de 90 años que debió dejar el monete en el cual nació porque no tenía título de propiedad. También la acompañó con su guitarra en la puerta de los tribunales cordobeses.    

 LA MARCHA DE LA BRONCA 

Sólo el año pasado se desmontaron 3037 hectáreas de monte nativo en la provincia del centro del país. Entonces, Cartez no emitió comunicado alguno.  Sí atacó tanto a Raly como a Jose Luis Serrano (Doña Jovita) por su encendida defensa del monte y por su participación en la multitudinaria marcha del 28 de diciembre pasado, de la que el músico santiagueño y el artista cordobés participaron convocados por la Coordinadora en Defensa del Bosque Nativo, donde más de 10 mil personas salieron a gritar en defensa del agua y el monte nativo y para evitar el tratamiento de una ley que le abría la puerta a la tala.  
 
DE DÓNDE VIENEN LAS BALAS
CARTEZ, formada por sociedades rurales de seis pueblos de Córdoba y cuatro de otras provincias como La Rioja, San Luis Catamarca y Jujuy, es una de las 14 confederaciones agrupadas en Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), una de las tres patas de la ya extinta Mesa de Enlace que se enfrenó al gobierno anterior en ocasión del conflicto por las retenciones móviles.

A CRA la preside Dardo Chiessa, pampeano de Macachín y referente del IPCVA (Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina, una entidad privada). Con esto es posible significar que el ataque a Raly Barrionuevo viene de los poderes concentrados del campo, de las asociaciones que manejan comodities como la soja, una de las culpables de la desertificación de la tierra.  

Aunque CARTEZ entre sus principios la defensa de los trabajadores del campo no tiene en su mesa otro representante que el empresariado agrupado en las sociedades rurales, con intereses bastante distintos a los que tienen Raly Barrionuevo, José Luis Serrano y miles de cordobeses que ya salieron a la calle para frenar la ley y decirle no al desmonte.


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