Notas
CRÓNICA EXCLUSIVA

07/08/2013

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Los Alonsitos, Tupá y Mario Bofill fueron los encargados de trasladar la clásica fiesta correntina del chamamé a la capital porteña el pasado domingo 4 de agosto, en un ND Teatro colmado de espectadores que bailaron y cantaron con uno de los ritmos más festivos de nuestro folklore. Teresa Parodi también dio el presente en la velada.

La cálida noche que pudo disfrutarse el domingo en Buenos Aires, una excepción dentro del almanaque de invierno, fue casi como un presagio de lo que se viviría dentro del teatro pocas horas después de que el sol se escondiera.

Calor, pasión y fervor fueron algunas de las sensaciones que reinaron la noche del chamamé en Buenos Aires. Los sapucais, los silbidos, las palmas y las constantes ovaciones fueron las principales retribuciones de un multitudinario público que acompañó a sus ídolos en la réplica de aquella fiesta que se vive en el mes de enero en Corrientes. Una añoranza que adelantó su encuentro casi medio año para calmar la ansiedad de tan esperado festejo.

Minutos después de las 20 horas el conjunto Tupá, conformado por Aldy Balestra, Carlos Escobar y Gabriel Bertolucci, otorgó un arranque bien enérgico con el clásico "Sobredosis de chamamé", que sería sin duda la principal premisa de la noche ya que los presentes pudieron deleitarse con un sinfín de canciones de este ritmo, casi sin respiro.

Acompañados por Rubén Casco en teclados, Tupá compartió “El bichito del amor” seguida por una versión instrumental del clásico “El toro”. De la misma manera sonó “Necesito una curandera” pegada a “Kilómetro 11”, con un original final a puro rock and roll con distorsión de guitarra y una divertida actuación por parte de los músicos.

El momento humorístico del espectáculo llegaría con una dramatización de la diferencia entre la chacarera y el chamamé, destacando la cercanía de los bailarines en ésta última. De manera cómica describieron una salida de chamamecero: desde el atuendo que elige hasta el esperado momento del baile, pasando por el detalle de los lugares -campo adentro- donde transcurren. Toda esta representación fue coronada con “Dejate querer” en la que el público no paró de bailar.

“Puerto Tirol” ofreció la antesala para que, con un suave punteo de guitarra, ingresara Teresa Parodi. Todo el teatro le obsequió una cálida bienvenida y extendió sus palmas para acompañar “Cielo de mantilla” y “Esa musiquita”. Con la participación de Ariel Báez, de Los Alonsitos, todos juntos interpretaron “Enero” y dieron paso al cantautor proveniente de Loreto, Mario Bofill.

Con su extensa trayectoria y sus destacadas canciones en las que recrea aquellos personajes y tradiciones de su tierra natal, Bofill compartió el tema “Conjunto pena y olvido”. Todos corearon junto a él cada canción. Respetado con gran admiración mientras compartía sus historias, Mario iba trazando un recorrido por su discografía con “Viva la Pepa”, “El Carau” y “Cantalicio vendió su acordeón”

Antes de finalizar su presentación con “Requecho”, compartió dos temas instrumentales junto a su hijo quien siguió la melodía de la guitarra de su padre con el acordeón.

Uno de los momentos más esperados de la noche llegó con la presencia del vigoroso conjunto Los Alonsitos, que inició su función junto a Bofill con “Estudiante del interior”. El teatro, colmado de jóvenes, recibió estas estrofas con una enorme ovación. Seguidamente cantaron “Chamamé de los esteros”.

Ya pasadas las 22 horas, Ariel Báez, José Martín Rodríguez y los hermanos Marco Roselli y Marcelo Roselli se apoderaron del escenario y ofrecieron un arranque súper festivo con “Si ya no estás”. Acompañados por batería, percusión, bajo y teclado, Los Alonsitos compartieron temas de su último material discográfico De Plata y, a su vez, temas de sus otros álbumes para todos los nostálgicos de sus comienzos y de lo más tradicional del género.

Establecidos como emblema del chamamé y como orgullo de todo correntino, Los Alonsitos se caracterizan por ser un grupo de jóvenes músicos que a la vez están prontos a cumplir sus tres décadas de trayectoria.

Muy felices y agradecidos por poder vivir esta Fiesta del Chamamé en Buenos Aires, dieron paso a “Forastero del Iberá” y “Mi luna azul”, tema que cantaron junto a Abel Pintos en el último disco.

“La parte más gauchesca del litoral la traigo yo”, bromeó Marcelo Roselli dando paso a aquellos chamamés que los acompañó en Cosquín y Jesús María en sus primeros años. De esta manera sonó un mix de temas con “El desparramo”, “La guardia de seguridad”, “La guampada” y “Ladrillo bayo”.

Animando la gran fiesta con más temas de su nuevo disco siguieron con “Todo el mundo a cantar” y “Vienes y vas” que encontró al público bailando de pie en todo el teatro.

Concluyendo esta enorme celebración se sumaron Tupá y Mario Bofill para despedirse con “Ay amor” y los clásicos “Bañado norte”, “Añoranzas”, “A mi Corrientes Porá” y “Lucerito alba”.

Como esta Fiesta del Chamamé resultó un éxito total y quedó chica al finalizar la función anunciaron una nueva fecha para el 25 de agosto en el mismo ND Teatro.

Nota: Belén Cordero

Fotos: Patricia Caticha


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