Notas
CRÓNICA EXCLUSIVA


10/11/2010

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RECORDAR


Ella es una joven y talentosa artista nacida en la ciudad de Santa Fe. Por influencia de su padre, también músico, comenzó con la música desde muy pequeña. Pisó un escenario por primera vez a los 9 años y desde entonces no paró. En el 2005 con tan solo 16 años logró el reconocimiento del público y de la Comisión al nombrarla “Revelación  de Cosquín” en el escenario más prestigioso del Folklore Argentino. A partir de allí los premios se sucedieron uno tras otro, y las presentaciones en distintos puntos del país y América Latina.

Buenos Aires volvió a escucharla cantar el pasado jueves en la reconocida Peña Los Cardones de Palermo Soho. El lugar se encontraba colmado de gente, incluyendo a su Club de Fans y amigos personales, sus seguidores de siempre. En general todos muy jóvenes, como es el público que acostumbra a acompañarla. Las banderas con frases de afecto, objetos de cábala que ya son habituales en cada una de sus presentaciones; son parte del “aguante” de sus amigos hacia ella. Con ese entorno comenzó el espectáculo, con la calidad que siempre nos ofrecen los artistas que pasan por este lugar.

Mientras se esperaba a Mariel, subió al escenario un personaje típico de esta Peña: Alejandro Zárate, expresivo cantante de temas clásicos y populares, que preparó el clima para la presentación central.

Cuando ella ocupó el escenario como figura de la noche, invadió el lugar con su belleza y talento, y comenzó cantando algunas  zambas, chacareras y fusión de ritmos latinos. Sonaron temas como “Campo afuera”, “Adiós”, “Inalcanzable”, “Cielo o Infierno”, “Quien”, “Te mentiría”, “Hasta que vuelvas conmigo” y “Aunque no estás”... todos forman parte de su último material discográfico Géminis del sello DBN, que saliera al mercado el año pasado. Incluye también algunos  de su autoría  como “Tan cerca y tan lejos” y “Puedo”.

De su trabajo anterior, también nos brindó algunos de los más lindos. Sonaron “La vieja” y “Suspiros”, entre otros. No podía faltar un tango, estilo que a ella particularmente le sienta muy bien, “Naranjo en Flor”, de Homero Expósito, fue el elegido.

 La gente, atentamente seguía a la cantante acompañando con palmas y bailando con singular entusiasmo las chacareras que se iban presentando. Su Club de Fans se hizo sentir y al bajar del escenario recibió de manos de ellos, un hermoso ramo de rosas amarillas felicitándola por su excelente actuación.

Reiteradas veces, los presentes pidieron “otra”, a lo que Mariel Trimaglio no se pudo negar brindando lo mejor de su repertorio. Cerrando la noche, habiendo creado un ambiente muy alegre y festivo, se retiró del escenario, no sin antes saludar a todo el que se acercaba y siempre dispuesta a compartir una foto con ellos, par que aquella mágica noche quede para siempre en el recuerdo.


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