Notas
CRÓNICA EXCLUSIVA

Nicole Nau & Luis Pereyra


10/12/2004

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RECORDAR


Olor a tango transpira el barrio. Ese de calles apenas iluminadas con faroles antiguos. Autos semi modernos corren por sus calles. Algunas de ellas aún son de adoquines. Cientos de turistas bajan de lustrosos micros que los llevan por los barrios más llamativos de Buenos Aires, aunque se olvidan de otros tantos, que guardan misterios y secretos para los residentes. No saben que están visitando la ciudad más cultural y atractiva de toda Sudamérica: la ciudad autónoma de Buenos Aires.
 
Recorriendo por la calle Chacabuco del barrio de San Telmo, a la altura del 875 sonidos de la tierra atraen a los paseantes, desde las entrañas del Teatro Margarita Xirgu. Este teatro, de arquitectura catalana, regala sus más bellos colores desde los vitrales que reposan sobre sus paredes. En este mismo lugar, han estado por ejemplo Federico García Lorca (dirigiendo una de sus obras de teatro), se ha presentado Joan Manuel Serrat por primera vez en la Argentina, entre otros eventos históricos.
 
LA IDEA GERMANO ARGENTINA
“La nuestra, es una idea en la cual Luis Pereyra, anda desde hace muchos años. Hace cinco años empezó con “El Sonido de mi Tierra” en formato de peña, donde él dijo bueno, hay muchas peñas pero no donde se baila, sino donde se hace música y yo quiero una peña donde se baila”, comenta Nicole Nau, una de las figuras centrales de este espectáculo denominado “El sonido de mi tierra II, Personalísimo”, que con una mezcla de tango y folklore argentino, llegó al teatro Margarita Xirgu y continúa por la zona sur del gran Buenos Aires este viernes 10 de diciembre. Nau continúa hablando del proyecto de Luis Pereyra, el otro protagonista de este espectáculo: “Y ahí empezó a invitar gente, a invitar para que se manifiesten en toda su forma, bailando tango, bailando folklore, zapateando, tocando el bombo, tocando música y de eso, el año pasado nació El Sonido de mi tierra I, que lo hicimos con los Carabajal y ahí eramos veintidós artistas en escena. Y bueno, sabemos un poquito como son los tiempos acá en este país y mantener veintidós artistas durante todo un año es muy difícil. Los dos armamos la idea, los dos bailamos tango, bailamos folklore, amamos al país, la cultura, sus sonidos y nos animamos a hacer algo en conjunto. Luis empezó a hacer la coreografía, compaginó todo”.
 
Los sonidos llegan y cruzan desde el campo, la orilla del río, desde la propia ciudad de Buenos Aires, desde la pista de baile, la creatividad espontánea y a través de las cuerdas de Julio Urruty, Profesor Superior de Guitarra, músico y arreglador de Hernán Figueroa Reyes, Argentino Luna, Hugo Díaz, Nacha Roldán, Adelina Villanueva, entre otros grandes artistas. Otros sonidos, también se suman y dejan su aliento, como son el sonido de lo nuevo, del alma, de fiesta, de la bordona, del silencio, del tango, de la música, del amor al baile, de Argentina, de la palabra, del monte y hasta de un santiagueño.
 
Minutos después de bajar del escenario y con acento alemán, Nicole Nau explica las partes del espectáculo: “El primer acto se llama Encuentro, donde justamente se encuentra el antecesor al tango, la milonga sureña, con diferentes tangos como por ejemplo, con el Choclo, que es orillero, con la Mariposa que es un tango bien de salón y después un tango improvisado que se llama Alma en pena. Ahí vamos viendo, como el abrazo y la postura de la pareja va cambiando, como el carácter de las personas va cambiando. En el interludio, aparece el músico Julio Urruty con su guitarra tocando gato, estilo y otros géneros, y en el segundo acto, hacemos aires nuevos. Aires nuevos, como Tanguera, A los amigos, Milonga de mis amores (por Luis Borda) y ahí entran las influencias de los ochenta y de los noventa, como el jazz moderno. La pareja rompe el abrazo, lo vuelve a buscar, lo cual en el primer acto no pasa. Y en Milonga de mis amores, uno escucha todos los ritmos argentinos y otros como la Habanera, el Son Cubano, y escuchas ritmos africanos que también tienen influencia en la milonga. Y después el tercer acto, que es el sonido del silencio, porque bailamos sin música, es también una idea de Luis que es el creador de todo esto y finalizamos con la Cumparsita. En el cuarto acto, concluye todo y es la unión, porque se unen todos los sonidos: venimos con la zamba tango, que es por movimiento un invento de Luis, pero no lo tuvo que invitar, pero escuchó la música de Peteco Carabajal, que le gusta mucho y dijo no!, vos inicias esto en tiempo de tango, porque hay un bandoneón que toca en tiempo de tango y después vas a la zamba. Y ahí es muy hermoso, como los dos bailes más sensuales que tiene la Argentina, como la zamba y el tango, como se intercambian de la zamba al abrazo, la pareja vuelve. Por eso, lo llamamos la zamba tango. Tenemos además una chacarera y el sonido de la palabra, que son fragmentos de relato de Atahualpa Yupanqui. Y hay uno nuevo, que es el baile con las cajas, que es una vidala. Y bueno, termina todo en el zapateo furioso que larga Luis y en un festejo, volvemos los tres artistas sentados como en un patio, para celebrar y bailar”.
 
“Cada pedazo de tierra argentina tiene su propio sonido, estos llevan la voz del hombre y el movimiento de su cuerpo”, resumen Nicole y Luis, en su presentación. Y agregan: “Nuestro sonido se divide por regiones, sea el noreste, el centro del país, la zona cuyana, la zona del sur y la mesopotámica. Este espectáculo no divide, si no que nos habla de unión”.


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