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NOTA DE INTERÉS


13/01/2018

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Horacio Guarany ícono del foklore argentino, hace un año se convirtió en leyenda, el cantautor santafesino, murió el 13 de enero de 2017 pasado producto de un paro cardiorespiratorio, mientras estaba en su casa de Luján, apodada Plumas Verdes. El popular artista falleció en la misma fecha que se organiza el Festival del Pescador, en el Balneario Don Roque de la comuna de Sauce Viejo, cuyo escenario principal lleva su nombre.



Guarany, ganador del Premio Konex de Platino en 1985, fue uno de los músicos más significativos de la historia del folklore nacional, además de ser el padre musical de varios cantantes de la actualidad.
Eraclio Catalín Rodríguez, su verdadero nombre, había nacido el 15 de mayo de 1925 en Las Garzas, Santa Fe, Departamento General Obligado, del matrimonio de un chaqueño de ascendencia originaria llamado José Rodríguez con Feliciana Cereijo, nacida en León, España.



Comenzó en la música con la Orquesta de Herminio Giménez, cantando música en guaraní, en 1957 debutó en Radio Belgrano. Fue pionero del Festival Nacional de Cosquín en 1961, y fue un clásico, año tras año con conocidas composiciones como «Guitarra de medianoche», Milonga para mi perro, La guerrillera, No sé por qué piensas tú, Regalito o Si se calla el cantor. Por este motivo, en la 57ma. Edición del Festival Nacional de Folclore de Cosquín se le brindará un sentido homenaje al cantante.



También incursionó en el cine, con Argentinísima, de 1972, Si se calla el cantor, un año más tarde, y La vuelta de Martín Fierro, en 1974. Casi cuatro décadas más tarde volvió a la pantalla grande con El grito en la sangre, basado en una novela suya, Sapucay.


Su afiliación al Partido Comunista le trajo varios problemas luego del derrocamiento de Perón, en 1974 recibe amenazas de muerte, atentados con bombas, es intimado a abandonar el país en 48 horas, y en diciembre debe exiliarse, primero en Venezuela, luego en México y finalmente en España.
Defensor de los obreros, sus letras plasman su sentimiento, por eso, la dictadura militar hace desaparecer todos sus discos, además de censurar la difusión de algunas canciones como La guerrillera o Coplera del prisionero, entre otras. ​ Vuelve al país en diciembre del ‘78, y el 20 de enero del ‘79 le ponen una bomba en su casa de la calle Manuel Ugarte, en Buenos Aires, aún así decidió permanecer en Argentina, aunque debió realizar espectáculos sólo en el interior del país.



A los largo de su carrera obtuvo 15 Discos de Oro y una decena de Platino, y en 2005 ganó un Premio Gardel, en 2015 vuelve a cantar en el festival de doma y folclore de Jesús María, Córdoba. Con 89 años realizó la presentación en el festival invitando al Chaqueño Palavecino a cantar con él. Sin dudas el legado que dejo El Potro será transmitido a varias generaciones.


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