Notas
CRÓNICA EXCLUSIVA


Fotos: Télam

11/08/2017

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RECORDAR


El tucumano Juan Falú y el cordobés Jairo conocieron a Atahualpa Yupanqui. Uno con más cercanía que el otro, pero ambos pudieron llegar a quien tal vez sea la figura más emblemática de la música folklórica argentina. Con afecto, con respeto y conocimiento de las virtudes de Don Ata, ambos desandaron el martes a la noche en el Centro Cultural Kirchner un homenaje musical al poeta y compositor fallecido un 23 de mayo 25 años atrás.


El espectáculo se llamó "Tras la huella" y recorrió el camino musical de Yupanqui. "La música que de cada tiempo a veces puede ser utilizada como un indicador de la salud de una sociedad en un tiempo determinado, más allá de los indicadores económicos, sociales y de otra clase. En mi infancia la música de Yupanqui era masiva. Ahora no. Estamos atravesados por un influjo mediático trasnacional", tiró Falú antes de lanzarse a una versión de "El arriero".


"Para Yupanqui lo perfecto estaba asociado a lo anónimo", replicó Jairo, que ofreció su voz para evocar la poesía de Atahualpa, que le cantaba a la tierra y su gente, pero jamás a sí mismo. En eso también Yupanqui sigue siendo inigualable.


"Camino del Indio", "Los ejes de mi carreta", "Zamba del grillo", "La olvidada", "Luna tucumana", "El alazán" fueron algunas de las versiones recuperadas en la noche de la sala sinfónica del CCK, que debió extenderse porque la ovación obligó a más de una sección de bises.


“Es mi destino, piedra y camino, de un sueño lejano y bello soy peregrino”, cantó Jairo, afinadísimo, con el puño apretado. Y arrancó una de las mayores ovaciones de una sala que aplaudió también los tonos precisos del sobrino del gran Eduardo Falú. 


 UN MERECIDO HOMENAJE 
El concierto fue parte de un homenaje mayor a la figura de Yupanqui y que incluye una muestra, "Tierra que anda", inaugurada el miércoles pasado y que ofrece un recorte de la vida y obra del compositor fallecido en Nimes, Francia, el 23 de mayo de 1992.


La muestra se exhibe en la sala 613 del CCK y se puede visitar de miércoles a domingos, y los feriados, de 13 a 20, sin necesidad de reserva previa de entradas. 

Aparecen allí, por ejemplo, sus cartas y su máquina de escribir; la libreta de casamiento y su documento de identidad; el apero, su poncho y el pañuelo. Entre los hallazgos hay una guitarra, la caja y la quena, y perlas como un ejemplar de la primera edición del libro "Cerro Bayo", el manuscrito de su tema inédito "Ranchito tucumano", las partituras de "Camino del indio" y "Luna tucumana", además de la portada de sus primeros discos editados en la Argentina y en Francia.
Fuente: Télam (Mariano Suárez)


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