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CARGADO DE FUTURO
De forma simple, sin muchos preámbulos, Franco Luciani, acompañado por Facundo Peralta en el bajo, subieron al escenario de La Paila, del barrio de Palermo, el pasado sábado ante un público que colmaba el lugar. Primero, realizaron una suerte de introducción con el tema “Cuchi”, donde Luciani expuso el eje de todo el show: un derroche de talento puro al mando de su armónica.
Después, se incorporaron Martín González en Guitarra y Franco Exertier en percusión para interpretar dos temas de su CD “Acuarelas de bolsillo”: “La Bilingüe”, y “El Canalla”, que el armoniquista dedicó a su sufrido Rosario Central. Luego, harían “Pescadores de mi río”, zamba que el músico rosarino presentó e interpretó con una emotiva alegría.
En este punto del espectáculo, la verborragia, el histrionismo y el indescriptible talento de Luciani tenían la peña, literalmente, tomada que llevaba a la audiencia a un deleite poco usual en el mundo musical. Asimismo, llegaría una canción peruana con un prólogo con una visión simple, afectuosa y profunda. Continuaron con una performance excepcional de “Puente de los suspiros”.
A la paleta de colores musicales se agregó “Noches de San Joao”, una bossa milonga interpretada por el guitarrista Martín González, que mostró la sensibilidad más honda, y una capacidad nata para cantar en portugués. El tema “Garúa” entró en el repertorio a través de un solo que Luciani tocó de forma soberbia, que conmovió a todos los presentes que estallaron en aplausos como premio espontáneo.
Antes del intervalo, llegó “Violentango”, de la suit “libertango”, del gran Astor Piazzola, para sumarse a la riqueza de colores y sonidos. La noche tomaba forma de impresionismo musical, donde el armoniquista brillaba, de tal forma, que todo parecía girar a su alrededor.
El chamamé “La colonia” dio inicio a la segunda parte, luego siguió el tango “9 de julio”; nuevamente Gonzálesz puso su voz, con una sutil reminiscencia a Jorge Drexler, en la zamba “Tus Ojos”, del joven compositor Federico Bardotti.
Una vez más la zamba subió al escenario, esta vez con “La pobrecita”, de Atahualpa Yupanqui, siguieron con la última canción, “La puñalada”. Para el bis quedó “Gatito de Tchaikovsky”, donde el músico contó que su autor, Adolfo Ábalos, tomó una parte del “Lago de Los cisnes”, del compositor Ruso.
Franco Luciani mostró su incipiente talento con alegría y cada una de las notas salidas de su armónica quedaron impregnadas en el paladar de todos los presentes. Y ese gustito, seguramente, hará que más de uno se pregunte: ¿Hasta qué lugares físicos y espirituales llevará la música a este muchacho?, que lleva en sus pulmones la belleza y el misterio del talento.
Manuel Bernal
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